Florencia Aragón

 

A los 18 años comenzó mi formación “adulta” en la Universidad de Buenos Aires, donde realicé la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Con mis primeros trabajos relacionados con la materia mi eclecticismo comenzaba a imponerse y fue así que mis primeros 15 años de vida laboral transcurrieron, sobre todo, desplegando mi carrera de cantante, músico y actriz.

Me formé en diferentes disciplinas: actuación, audiovisual, piano clásico, armonía, saxo, tap dancing, improvisación en el jazz, idiomas, composición. De todo ese aquelarre surgieron mis trabajos en teatro (“Medea”, dirigida por Tomaz Pandur en la 54 edición del Festival de Teatro Clásico de Mérida; “Cabaret” dirigida por BT MC Nicholls; “Sueño de una noche de Verano” dirigida por Tamzin Townsend; “Huesito Caracú” de Hugo Midón; “Nine” dirigida por David Leveaux, entre otras); en cine (“Atraco” y “Tini, la nueva vida de Violeta”); proyectos curiosos (“Lío” Ibiza donde estuve como cantante y saxofonista); conciertos (desde el programa Cine en Concierto organizado por la Fundación Padre Arrupe, con la Orquesta Sinfónica dirigida por Inma Shara, donde fui solista durante 8 años, hasta los más insospechados garitos, en los cuales presento mi proyecto como cantautora, componiendo, tocando el piano, el saxo y cantando) y proyectos varios como compositora.

En el 2014 puse en pie Desvarío Producciones, impulsada por el motor de hacer cosas nuevas y poder volcar en ellas la filosofía de vida que poco a poco uno va definiendo, creyendo y sosteniendo con su hacer cotideano.

Creo que los mejores “bullets” de mi CV son mi capacidad de trabajo, mi responsabilidad y mi gusto por escuchar a la gente y ofrecer soluciones creativas (y, de ser posible, con sentido del humor!).

Cuando no trabajo en Desvarío me podés encontrar perdida por las calles de cualquier ciudad del mundo, nadando, tocando el piano, jugando a cualquier cosa, escuchando música, o, un básico necesario, charlando con amigos, huyendo de las prisas, creyendo posible hacer del mundo un lugar más amable.